Desde pequeña, siempre he sido "la niña tímida", pero con el paso de los años me fui dado cuenta de que no podía ser una mera timidez. Ser tímido es parte de tu forma de ser, algo que puedes vencer con un simple empujón a ti mismo. Ahí esta la cuestión, la ansiedad social no es parte de tu forma de ser y desde luego, tiene un nivel de gravedad que la timidez no tiene.
Con casi dos décadas de vida bajo mis pies, me he podido fijar en que la gente, incluso las personas más cercanas, no entiende eso, no entienden que no es tan fácil como enfrentarte a ello, que no es timidez. No entienden que te de miedo ir sola a una tienda, no entienden que te de un ataque de pánico al hacer una exposición en público, que no seas capaz de expresar tus sentimientos, el pavor que sientes cuando caminas sola por la calle, como te cuesta llamar por teléfono incluso a quienes más quieres, que ir a clase o al trabajo sea de las cosas más dificiles del mundo, que prefieras irte de una tienda sin lo que quieres porque te aterra preguntar, el hecho de que ir en transporte público sea muy duro, evitar que alguien te haga fotos -alguien que no seas tu mismo- o como tus latidos se aceleran cuando alguien te hace cualquier pregunta.
Te das cuenta de que los únicos que no dirán "es que es muy tímida" son quienen también lo sufren.
No se trata de parecer una víctima, se trata de encontrar un apoyo que no existe hoy en día en estos casos, que lo creáis o no, es una lucha diaria contra nuestra propia mente, que no somos personas tímidas que no se esfuerzan en lo contrario, es un esfuerzo mayor del que seáis capaces de imaginar. Vivimos en un estado de ansiedad 24horas diarias, y aunque haya días que solo seamos capaces de quedarnos encerrados en una habitacion sin contacto con el exterior, cada día damos un paso, y muchos pasos forman un camino.
Porque la ansiedad social es una zorra, pero nací luchadora, y ninguna zorra acabará con mi vida.
Spencer H.