“Yo sé lo que es que te acosen y se
burlen de ti todos los días. Y sé que puede parecer que no queda
posibilidad de felicidad, pero te prometo que hay un mundo lleno de
amor y aceptación esperando a que lo encuentres.”-Chris Colfer.
¿Por qué?
Me resulta muy difícil encontrar el
motivo de que millones de niños y jóvenes sufran al ir a la
escuela. Es increíble la crueldad que pueden tener niños de 4, 5, 6
años (por nombrar una cifra) que prácticamente acaban de nacer y ya
hacen a otros la vida imposible. No creo que nadie merezca aprender a
odiar la vida sin apenas saber lo que es, ni sufrir insultos y
humillaciones cuando siquiera ellos mismos saben quien son, o llorar
por el simple hecho de no tener con quien jugar. No puedo entender
como se permite que haya niños a los que “compañeros” les
condicionen su vida social por muchos años, ¿qué no? puras
vejaciones de pequeños, insultos que te ahogan en primaria, se
vuelven en rumores en secundaria y por supuesto nuevos compañeros
que juzgan siguiendo mayorías (llámalo supervivencia).
Que no me cabe en la cabeza, no. Como
gente con depresiones a edades en las que aún deberían jugar con
peluches, noticias de muertes de niños de 12, 13, ¿14 años?
Escribo esto con una rabia inevitable pues no puedo ver la diversión
en hacer la vida de otra persona insoportable, ni de ser padre y no
educar a no juzgar, de no luchar con uñas y dientes para cambiar lo
que tu hijo está viviendo, de no darle importancia a lo que un
alumno sufre, o simplemente pararte a conocer un poco más a la
persona que tienes al lado.
Se lo que es vivir anclado a aguantar y
no a vivir, a ser lo que otros dicen y no quien eres, a ocultarte
para no ser visto, a intentar simplemente sobrevivir, sentir una soga
al cuello que no te deja hablar, ni te deja opinar si piensas
diferente, crecer de una forma que no es crecer.
Parece que esto es normal hoy en día,
pero paraos un solo segundo de vuestra vida y decidme, ¿no habría
que probar la vida antes de decidir quitártela?